ESTADOS DE CONCIENCIA
Por lo general, creemos que la conciencia es la percepción sensorial
de las escenas, sonidos y olores que están cerca de nosotros. Pero
nuestra conciencia incluye muchas más percepciones. Cualquier persona
que mire dentro de sí misma se volverá consciente de, primero, cierto
número de sensaciones corporales. Notará el ritmo de la respiración y
los latidos del corazón, sentirá movimientos del estómago, la saliva en
la boca, la textura y el peso de las ropas, pequeños dolores, picores e,
incluso quizás, dolores pasajeros. Además de estas sensaciones físicas,
la persona, con la introspección, se vuelve consciente de emociones
vagas - corrientes de placer, irritación o de aburrimiento. Y, según su
estado emocional, una persona puede ser consciente, perfecta o
vagamente, del paso del tiempo, del futuro, de su propia mortalidad, de
la continuidad de su conciencia y de la individualidad imprescindible de
su yo consciente.
Aunque les es difícil a los individuos describir su propia conciencia
con cierto grado de precisión, la sensación del propio ser está, sin
embargo, animada de una sensación cálida, de inmediatez y de riqueza.
Esta percepción de uno mismo, compleja y a menudo intensa, es
particularmente evidente en los estados de plenitud emocional, como
cuando se hace el amor o cuando se siente una pena muy grande. Sin
embargo, está siempre presente, hasta cierto punto, en los momentos más
corrientes e incluso más aburridos de nuestra vida. Hace poco tiempo que
la psicología desarrolla métodos para observar y registrar estos
aspectos de la conciencia. Nos basamos todavía, en gran parte, en
descripciones verbales, complementadas con registros relativamente
sencillos de la frecuencia cardiaca, la respiración, las secreciones
glandulares y la actividad eléctrica global del cerebro.
El nivel corriente de la conciencia es el del pensamiento consciente.
Una persona siempre está pensando, incluso aunque esté sentada
tranquilamente, en un estado introspectivo. Las ideas, aunque sean
triviales, pasan continuamente por su conciencia. Además, la mayor parte
del pensamiento normal, va acompañado por reacciones en el
comportamiento - generalmente, cada vez que una persona piensa, la
lengua y los músculos de la garganta hacen pequeños movimientos -. Si no
se está pensando activamente, se está probablemente soñando. Una
persona normal tiene al día, aproximadamente, 200 sueños diurnos
(Singer, 1966).
Por consiguiente, la conciencia es la suma de todo lo que uno puede
descubrir acerca de una experiencia propia en un momento dado.
Naturalmente, existen muchas más cosas en una persona aparte de su
conciencia inmediata. Tiene también muchos recuerdos - que están
inconscientes, a menos que se les llame mediante una asociación o
intencionadamente - así como muchas motivaciones y proyectos
inconscientes. Conjuntamente, estos factores constituyen la identidad de
una persona como un ser psicológico."
Garndner Lindzey, "Psicología"
ACTIVIDAD
RESUMA A LA TERCERA PARTE DEL CONTENIDO.
ESTE TRABAJO SE DEBE REALIZAR A MANO
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